Una pregunta: ¿cuántas veces miraste tu teléfono hoy? Si eres uno del 90 % de los adolescentes que tienen un teléfono inteligente, la respuesta seguramente sea “muchas veces”.
Según una encuesta reciente del sitio de investigación del consumidor Reviews.org, el estadounidense promedio consulta su teléfono unas 205 veces al día. Tiene sentido: una gran variedad de aplicaciones hace que los teléfonos inteligentes sean útiles para todo tipo de cosas. ¿Pero realmente necesitamos usarlos 205 veces al día? Es probable que no.
De hecho, los expertos dicen que hacer cosas sin un teléfono o cualquier otro dispositivo digital puede ayudar a agudizar tu capacidad para resolver problemas. ¿Cómo?
Tu cerebro está conformado de células que envían, reciben y procesan información. Se comunican entre ellas a través de canales llamados circuitos. “Cuanto más usas un circuito, más se fortalece —explica Anna Nöel Samaha, científica de la Universidad de Montreal dedicada al estudio del cerebro—. Si siempre acudes a tu teléfono en busca de ideas, no estás usando los circuitos de tu cerebro que te ayudan a ser creativo, a aprender acerca de tu entorno y a manejarte en él —dice—. Eso hace que estos circuitos se debiliten”.
Además, seamos sinceros: los teléfonos inteligentes no siempre son completamente confiables. Podrías estar en una situación en la que el teléfono se rompe, se queda sin batería o pierde señal. Por eso es buena idea saber cómo hacer cosas a la antigua.
¡Sigue leyendo para aprender (o volver a aprender) a cómo hacerlo!