¿Estás bebiendo plástico?

El agua embotellada contiene una alarmante cantidad de partículas de plástico. Y pueden estar dañando tu salud. 

Mientras lees, pregúntate: ¿De qué manera la contaminación del ambiente afecta la salud de las comunidades? 

Illustration by Jeff Mangiat

Acabas de terminar tu práctica de atletismo. Tienes calor y sed; abres una botella de plástico y te la bebes de un trago. Pero cuidado: esa botella contiene más que una bebida refrescante. Investigaciones recientes han revelado que cada litro de agua de botella contiene cientos de miles de pequeñas partículas de plástico, demasiado pequeñas para verlas con tus propios ojos. 

El descubrimiento se añade a una pila cada vez mayor de evidencias de que las partículas de plástico ingresan a nuestro cuerpo a través de la comida, la bebida e incluso el aire que respiramos. Se han encontrado plásticos en los sistemas biológicos de los humanos —en los pulmones, el hígado, la sangre e incluso el cerebro. ¿Qué efecto tienen estas partículas en nuestra salud? Los científicos aún no están seguros, pero están trabajando para descubrirlo. Por ejemplo, un estudio reciente reveló un vínculo posible entre partículas de plástico y problemas de corazón. 

Pero no debes entrar en pánico. Nunca es tarde para empezar a reducir la cantidad de plástico en tu vida. 

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Muchos microplásticos son más pequeños que un grano de arroz. Algunos ni siquiera se ven en el microscopio. 

Plástico en todas partes

Las compañías comenzaron a fabricar en masa productos de plástico en los años 50. Hoy, se producen cientos de millones de toneladas de plástico por año (lee “¿Cuánto plástico?”, abajo). Este material se usa en casi todos los productos que te puedas imaginar, desde envases hasta muebles, desde juguetes hasta ropa. 

El plástico es utilizado por su durabilidad y su bajo precio. Este material ha ayudado a la salud pública de diversas maneras. Por ejemplo, objetos de plástico de un único uso como las jeringas y las bolsas para suero han ayudado a que la práctica médica sea más higiénica, reduciendo las infecciones. El plástico también facilitó la distribución de alimentos y de agua por el mundo.

Pero esas mismas características lo vuelven problemático para el ambiente. El plástico es tan barato que la gente lo descarta sin pensarlo. Muchos productos de plástico están hechos para desechar luego de un único uso. 

Cuando está en la basura, el plástico no se biodegrada, ni se descompone naturalmente como sí lo hacen la madera, el papel y el metal. En cambio, se parte en pequeñas piezas llamadas microplásticos. Estas partículas pueden traspasar filtros de agua en desagües y llegar a los ríos y las corrientes. Allí, las plantas las absorben y los animales se las comen. 

Los microplásticos también entran en la cadena alimentaria a través de los envases y envoltorios. Ingresan en todo tipo de carnes, frutas y verduras, así como en comidas envasadas y bebidas. 

Recuento de alta tecnología

En 2024, un equipo de científicos usaron una nueva tecnología para cuantificar los microplásticos presentes en muestras de tres marcas de agua de botella. El equipo descubrió un promedio de 240.000 partículas de plástico por litro (un tamaño de botella de agua común). ¡Son diez veces más que un cálculo anterior! Un 90 por ciento de estas partículas eran nanoplásticos, es decir plásticos de menos de una milésima de milímetro de diámetro. 

La enorme cantidad, y el tamaño tan pequeño, de estos plásticos preocupó a los científicos. “Sabemos, por otros químicos, como la contaminación del aire, que cuanto más pequeña es la partícula, más probable es que tenga efectos tóxicos”, dice Phoebe Stapleton, autora del estudio. Ella es toxicóloga, una científica que estudia sustancias que afectan la salud, en la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey. Los científicos sospechan que estas partículas súper pequeñas pueden atravesar las defensas del organismo, como la piel y las paredes intestinales, permitiéndoles viajar hacia tejidos internos. 

Efectos en la salud

No sabemos exactamente cómo nos afectan estas partículas, pero evidencias recientes sugieren que pueden causar daño. En otro estudio de 2024, los investigadores observaron microplásticos en el sistema cardiovascular humano. Los científicos descubrieron plásticos en los vasos sanguíneos en 150 de los 257 participantes del estudio. 

La misma investigación reveló que los pacientes con plástico en el cuerpo tenían elevados niveles de inflamación. Y durante este estudio de tres años, tenían 4,5 veces más probabilidades de morir o padecer un ataque cardíaco que aquellos sin plástico detectable. 

“Este estudio asoció por primera vez la contaminación del plástico con problemas de salud en los humanos”, dice su autor, Raffaele Marfella. Si más estudios confirman la conexión, dice, “las implicaciones para la salud cardiovascular son alarmantes. Es un problema que no podemos ignorar. Y la única defensa es reducir la contaminación por plástico”. 

Reduce el uso

En un mundo que produce cantidades récord de plástico por año, atacar el problema de la contaminación por plástico puede parecer abrumador, pero todo ayuda. 

Probablemente sepas que algunos plásticos pueden ser reciclados. Esto es, muchas veces, mejor que arrojar el plástico a la basura, pero no resuelve el problema de los microplásticos. De hecho, las fábricas de reciclaje cortan el plástico antes de derretirlo, emitiendo enormes cantidades de microplástico en el ambiente. 

Por eso los expertos dicen que la mejor opción es usar menos plástico (lee “Consejos para reducir el uso de plástico”, abajo). Marfella espera que los datos obtenidos recientemente sean un llamado a la acción para confrontar el problema de la contaminación por plástico. “Este mensaje de alarma ayudará a la gente y los gobiernos a reconocer que la salud humana y la del planeta están unidas”, dice Marfella.