El poder del tres

Los trillizos Rivers (Henniyah, Helaina y Henri IV) trabajan para su objetivo de esquiar en los Juegos Olímpicos.

Shutterstock.com (Background); Photography by Diane Allford

Desde la izquierda: Henniyah, Helaina y Henri

Mientras lees, pregúntate: ¿Cómo ha influido en el camino de los trillizos el hecho de ser hermanos que comparten un sueño?

Los trillizos Henniyah y Helaina Rivers y Henri Rivers IV tienen, cada uno, personalidades e intereses distintos. A Henniyah le gusta escribir y hacer TikToks. A Helaina le gusta pasar tiempo afuera y nadar. Y a Henri le gusta jugar videojuegos y pasar tiempo con amigos. Pero hay una cosa que los tres tienen en común (además de su cumpleaños): la pasión por el esquí. Este deporte, también llamado esquí alpino, consiste en bajar a toda velocidad por pendientes cubiertas de nieve.

El compromiso con el deporte de estos trillizos de 18 años los llevó desde el pueblo de su infancia, West Babylon, Nueva York, primero a escuelas especializadas, y luego a centros de entrenamiento de todo el mundo. ¿Su siguiente paso? Esperan que sean los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, que tendrán lugar en Italia.

Si lo logran, romperán barreras: como trillizos y como representantes de Jamaica, el país natal de su madre. Sigue leyendo para descubrir cómo Henri, Helaina y Henniyah se apoyan mutuamente mientras persiguen este objetivo común.

Cortesía de la familia

Las hermanas Helaina y Henniyah están acostumbradas a competir entre sí.

Criados en las laderas

Los trillizos Rivers empezaron a esquiar en el norte del estado de Nueva York cuando eran muy pequeños. “En esa época, era sólo jugar en la nieve, divertirse”, dice Henniyah. El deporte era natural para ellos, y a los 5 años ya estaban compitiendo. Henri recuerda su primera carrera: “Había un pequeño salto al costado, así que fui, salté y volví a la pista”, dice. “Todos se rieron, y gané”.

Con los años, el trío se enamoro del esquí y del sentido de comunidad que les otorgaba. Helaina, Henniyah y Henri se hicieron amigos de sus compañeros, y hoy recuerdan con cariño los días tomando chocolate caliente en el albergue, probando nuevas pistas y viajando a otras montañas para correr. Pero los trillizos, que son negros, se destacaban del resto.

“El esquí es un deporte predominantemente blanco”, explica Helaina. El deporte se popularizó en los Estados Unidos a principios del siglo XX gracias a los estadounidenses que habían pasado tiempo en hoteles europeos de lujo y querían recrear esas experiencias en casa. Esta visión excluía a las personas de color. Los primeros clubes de esquí sólo aceptaban socios blancos. El mundo del esquí aún está trabajando para superar sus raíces marcadas por la exclusión. Una encuesta de la National Ski Areas Association reveló que en la temporada 2022-23, el 88,1% de las personas que esquiaron en los Estados Unidos eran blancas, y sólo un 1,5%, negras.

Los hermanos Rivers luchan por una mayor diversidad en el deporte. Con sus padres, participan de la National Brotherhood of Snowsports (NBS), una organización que apoya a atletas de color y trabaja para que las escuelas y competencias de esquí sean más diversas. Los trillizos compiten como parte del equipo de la NBS y asisten a la reunión anual del grupo. “Es como una segunda familia”, dice Henri.

Cortesía de la familia

Los padres de los trillizos los introducen al esquí.

En la suya

Cuando fue momento de empezar la secundaria, Helaina, Henniyah y Henri decidieron asistir a escuelas pupilas en las que pudieran enfocarse en el esquí. Helaina y Henniyah fueron juntas. Aunque estaban en el mismo equipo, también competían entre sí. Estaban acostumbradas a ello, y jamás permitieron que intercediera en su relación. “No nos peleamos”, dice Helaina. “Al final, siempre alguna le va a ganar a la otra”, agrega Henniyah.

Henri, por su parte, fue a otra escuela, y debió a aprender a prosperar sin sus hermanas cerca. “No me di cuenta de cuánto dependía de mis hermanas hasta que fui a la escuela pupila”, dice. “Las llamaba todo el tiempo”.

En la escuela, los hermanos aprendieron a balancear el estudio y el esquí, y a mantener sus cuerpos en forma todo el año y prepararse para la temporada de esquí. Hacían entrenamiento con pesas, estiramientos y acondicionamiento físico a diario. También realizaban entrenamiento cruzado practicando otros deportes, como fútbol, campo a través y remo.

Cuando cumplieron 16, los trillizos obtuvieron licencias para competir en carreras internacionales. Eligieron esquiar para Jamaica. “Estamos orgullosos de representar al país de nuestra madre”, dice Helaina. “Jamaica no es conocida por sus deportes de invierno. Estamos haciendo algo diferente”. En 2024, Henri y Henniyah esquiaron para Jamaica en los Juegos de Invierno de la Juventud en Corea del Sur. (Helaina se lesionó y no pudo asistir). “Enarbolar la bandera de Jamaica en la ceremonia inaugural fue algo surrealista”, reflexiona Henri.

En busca del oro

Ahora los trillizos esperan representar sus raíces en un escenario mayor: las Olimpíadas de 2026. La primavera pasada terminaron la secundaria, y se están tomando un año para entrenar y competir en la mayor cantidad de carreras. El desafío es seguir la nieve. “Depende mucho del clima”, explica Helaina.

¿Creen que llegarán a Italia? La respuesta no era clara al momento de publicación. Pero si no lo logran este año, los trillizos no se van a desanimar. Pondrán el ojo en las Olimpíadas de 2030.

Pase lo que pase, la universidad traerá nuevos desafíos: Henniyah planea estudiar criminología, Helaina se concentrará en ciencias ambientales y Henri quiere especializarse en negocios y gerencia deportiva. Y no hace falta decir que competirán en los equipos de esquí de sus universidades, mientras mantienen sus ilusiones olímpicas.

“Va a ser histórico: trillizos representando a Jamaica”, dice Helaina.

“Somos pioneros”, agrega Henniyah. “Espero que sea el inicio de nuevos comienzos. Eso me mantiene ilusionada”.