Soy interiorista

Laura Hodges

Laura Hodges siempre estuvo fascinada por la arquitectura y la decoración. Como interiorista, es responsable de planear todos los elementos que hay en un edificio. Eso incluye los pisos, la iluminación, el mobiliario, las ventanas (las cortinas y persianas), las camas y sábanas, y todo lo demás. “Es decir, todo lo que se caería si uno diera vuelta la casa”, dice Laura.

Laura dirige su propio estudio de diseño y tienda con su marido, responsable de las operaciones comerciales. Juntos, lideran un equipo de seis empleados. “Para ser diseñadora de interiores, debes dividir tu cerebro entre la parte creativa y la técnica”, dice Laura. “Debes ser capaz de tener ideas y saber cómo hacer para que ocurran”.

Cuando era chica, mi abuelo me construyó una casa de muñecas, y mi abuela hizo todas las cortinas y la ropa de cama. Yo no le ponía ninguna muñeca, sino que me pasaba horas decorando cada habitación.

En la universidad estudié negocios y después trabajé en marketing. Tenía un amigo que estaba en la escuela de interiorismo y me di cuenta de que quería ir ahí.

Volví a la universidad y obtuve un diploma en interiorismo. Tomé clases como diseño técnico, arquitectura, plomería e iluminación. También hice una pasantía en una compañía de diseño.

Me pasé un año trabajando para un diseñador, y luego abrí mi propio estudio. Diseñamos casas de lujo, restaurantes y oficinas. A veces también hacemos muebles.

Me encantaría dar vida a las ideas de mis clientes. Siempre hay problemas que arreglar, pero resolver problemas y encontrar soluciones creativas es infinitamente satisfactorio.